Este cuento es obra de un maestro de primaria, Carlo Collodi, que a mediados del ´800 realizó esta obra. El autor, no se limita a escribir una metáfora genérica sobre la necesidad de “portarse bien” y las nefastas consecuencias de lo contrario, sino que, a través de alegorías embebidas de sentido cristiano, nos indica el camino para la difícil búsqueda de una paternidad que genere identidad, un “yo verdadero”, donde el primero en buscar es justamente el padre, Geppetto (apodo italiano de José,como el padre adoptivo de Jesús), que casi suplica del hijo travieso e irresponsable ser correspondido en este afecto, en un juego de libertades que tiene un igual en laparábola evangélica del hijo pródigo.
Los pequeños intérpretes sonríen para la foto.
Estas dos figuras, que la cinematografía de Hollywood ha desmerecido, no son de ninguna manera unos trucos narrativos. La primera, el grillo, siendo la conciencia, no se encuentra expuesta a los antojos volubles de su “protegido” sino que los rebate hasta el momento en que Pinocho la a plasta con un martillo para abandonarse a sus andanzas mientras que la segunda, imagen de una maternidad cálida pero que no solapa, acompaña sin sustituirse a la libertad de la pobre marioneta, jamás lo salva a pesar de él, sino que para ser salvado requiere su participación al menos como invocación de auxilio.
El público infantil, animado durante la presentación.
Llegar a ser hombre es alcanzar una libertad que es capacidad de adhesión a lo justo y a lo verdadero.Hasta aquí el cuento original.La representación teatral sigue el guión realizado por Kathryn S. Miller que quiere atenerse fielmente alsentido de la obra de Collodi aportándoles las modificaciones necesarias a la edad de lo intérpretes y alcontexto escolar, con la voluntad de involucrar al mayor número de actores posibles. El resultado es una obra que con toda sinceridad podemos definir “de los niños para los grandes”.
Durante la obra.

Por qué las aventuras de Pinocho.

“Érase una vez… un rey, una reina, dirán ustedes. No. Érase un a vez un trozo de madera…”. Es así como inicia este cuento que entraña múltiples significados; de estos el más evidente seguramente es el de ese individuo que de ser trozo de madera se vuelve humano, “un niño de verdad!” dirá al concluir.

 

 

 

 

 

 

 

 

 


El cumplimiento de este reencuentro con el padre llegará después de muchas peripecias y ,sobretodo, através del sacrificio de sí, de la muerte y resurrección, que Collodi retoma de la Biblia con el “signo deJonás”, tres días y tres noches en el vientre de la ballena, como Jesús en el vientre de la tierra.En el largo recorrido para el reencuentro Pinocho no está solo sino que es acompañado a dos niveles:lleva una compañía interior, su conciencia, que está representada por el Grillo Parlante, y una externa, palpable y misteriosa a la vez, la Hada del Cabello Azul.

 

En sus aventuras Pinocho pasará a través de muchos padres falsos que prometen una felicidad que no pueden realizar, desde Maese Cereza que, siendo todavía un tronco informe, lo aventaría a la chimenea si no fuera por la intervención del buen Geppetto, el Gato y el Zorro,el terrible titiritero Come fuegos, el Cochero del país de los juguetes. Todos prometen algo pero finalmente usan al pobre que cae en sus garras.

 

 

 

 

 

 

 


Con los alumnos hemos querido mantener la participación creativa de todos ellos en nuestro nuevo proyecto de artística que va dando sus primeros pasos; los que participan en el taller de teatro actúan, los del taller de artes plásticas realizan el vestuario y la utilería y serán los utileros de escena yfinalmente los del taller de música se harán cargo de los sonidos de ambiente y de la música como una verdadera orquesta.Esperamos que todo esto sea de su agrado y de utilidad en el arduo recorrido para dejar de ser títere y volvernos persona que acostumbramos llamar “vida”

Gracias a todos.

 Primaria Alecrim