Campeche, una pequeña comunidad con una larga historia
Amedeo Orlandini

Campeche es una pequeña y hermosa ciudad  (pequeña para las dimensiones de las ciudades mexicanas), capital del homónimo Estado, ubicado en la península de Yucatán.
Fue fundada  el  4 de octubre de 1540 como la villa de San Francisco de Campeche, por Francisco de Montejo el Mozo y los franciscanos construyeron, ya el año siguiente, el convento y la Iglesia de San Francisco de Campeche. Durante largo tiempo, fue un puerto importante y objeto de varias incursiones de los piratas.
Los que llegaron de Italia, el 11 de agosto de 1987, sin embargo, no fueron piratas, sino tres amigos, Giuseppe Zaffaroni, Giampiero Aquila y Daniele Tonti, pertenecientes al Movimiento de Comunión y Liberación.

Habían pasado dos años de aquel encuentro en la sala Pablo VI, en el Vaticano, en el que el papa Juan Pablo II había animado a la misión a los miembros del Movimiento, con las palabras: «“Id por todo el mundo” (Mt 28, 19) es lo que Cristo les dijo a sus discípulos. Y yo os repito a vosotros: “Id por todo el mundo a llevar la verdad, la belleza y la paz, que se encuentran en Cristo Redentor”. Ésta es la consigna que os dejo hoy».

Este fue el motivo de la llegada de los tres amigos a Campeche.

Desde entonces, han pasado 20 años, los primeros ya se marcharon a otros rincones del mundo, otros más (Samuel, Giovanni, Giuliano,  Rocco, Rossana, Anna, Manuela, Laura) han llegado y se han ido también, impulsados por la misma misión; gracias a todos ellos, en este tiempo, se ha generado un pequeño pueblo, la comunidad de CL.

Es por ello, que, movidos por un “profundo agradecimiento”, los amigos que ahora participan en esta experiencia han decidido celebrar este aniversario número veinte.

Convencidos de que “amar a la comunidad, amar al encuentro que la ha generado, significa amar la tradición de la que hemos nacido”, han decidido que los días de celebración, el 5 y 6 de octubre de 2007, fueran la ocasión para revivir la belleza del encuentro hecho, sin el cual, como lo escribió Verónica, una amiga campechana, “estaría completamente inmersa en la nada, sin siquiera darme cuenta de ello”.

Un pasado más largo en el que se inserta la historia de estos últimos veinte años.

Es por ello, que el centro de esta celebración  ha sido la muestra sobre los Benedictinos “Con nuestras manos, pero con su fuerza”, en la que es evidente como hombres, que han vivido la vida cotidiana sin “anteponer nada a Cristo”, han construido para ellos mismos, para sus contemporáneos y para las generaciones futuras lugares de humanidad fascinante, dentro de un mundo lleno de violencia y destrucción y han dado vida, de este modo, a una nueva civilización.

Las conferencias inaugurales de la muestra han sido impartidas por el padre Gianni Brembilla, de los Misioneros de San Carlos Borromeo y por el Lic. Rodrigo de la O (de la comunidad de C.L. Campeche). El padre Brembilla ha presentado el nacimiento del monaquismo en Occidente y el lic. De la O ha presentado las primeras décadas de evangelización de la península de Yucatán por parte de los franciscanos.

Otro momento importante de estos días, ha sido la Misa celebrada por el Obispo de Campeche, mons. Ramón Castro y Castro, a la cual ha participado también el padre Julián de la Morena, responsable del Movimiento de Comunión y Liberación en México.

En la Misa el señor Obispo ha invitado a Alberto Cu, responsable de la Comunidad de Campeche  y a todos los miembros del Movimiento a realizar en Campeche la misión que ya Juan Pablo II dio al Movimiento en el 1984: hacer presente en Campeche la verdad, la belleza y la paz, que se encuentran en Cristo Redentor.


Para concluir, uno de los primeros, Giampiero Aquila, ha testimoniado la riqueza de vida que ha significado para él, el "sí" dicho a Cristo en estos últimos 20 años.

Todo este gesto ha sido una ocasión para que la novedad que el encuentro ha introducido en la vida de los miembros de CL en Campeche se haga más profunda por estar consciente de que “está inserta en un largo pasado”.

TESTIMONIOS


 28 de octubre de 2007

"Las cosas que me han conmovido durante la experiencia del aniversario del movimiento CL en Campeche son varias; para mí ha sido un reencuentro de amigos y vivencias.
            El Padre Franco comentaba hace unos días que: “Si uno no es capaz de amar su pasado, tampoco puede amar su presente”.
            Por esta razón para mí es fascinante nuestra historia, en el sentido de que me siento atraído y tocado por cómo ha empezado todo, con un Sí de cada uno de los primeros Memores Domini que vinieron a Campeche , cómo esa disponibilidad ha suscitado en nosotros los primeros encuentros, que muchas veces no entendíamos.
            En mi experiencia estas primeras coincidencias en las lecciones de E de C. sucedían sin ninguna excepcionalidad aparente. Sin embargo en esta apariencia de que no pasaba nada, pasaba algo; recuerdo algunas conversaciones con ellos de esos primeros años, como fragmentos de frases, que quedaron guardadas y que con el tiempo emergerían para explicármelas. Hoy tienen un sentido para mi existencia.
            En esta experiencia no puedo dejar de mencionar la enfermedad de Roberta, lo dramático y a la vez alegre de la vida de Rossana, Anna, Manuela, Lesli y Laura que la acompañaron a su destino final. Estas imágenes de acontecimientos me hacen reflexionar de que más allá de lo visible, en cuanto a diferencias personales y culturales, estamos unidos por algo que nos es común, que es la materia de la que estamos hechos, lo humano de este reencuentro me conmueve. También me ha conmovido la compañía y el llamado de nuestro Obispo a nuestra comunidad".

Alberto Cu


"La primera impresión fue la de confirmar que todo lo realizado fue una provocación por y una Obra de Espíritu. Yo, sin ninguna pretensión invité a los que estaban a mi alrededor, a católicos y no católicos, esto no fue por esfuerzo mío. Sucedió que también pude vivir en concreto, en el trabajo realizado sobre los franciscanos, la relación entre fe y razón, precisamente como la apertura de la razón a horizontes infinitos, ensimismarme mucho más con el trabajo es resultado de ello".

Rodrigo de la O


"En lo personal, he vivido estos días de conmemoración de la llegada del Movimiento de Comunión y Liberación a Campeche, con profundo agradecimiento, pues estoy consciente de que si no hubiera tenido la gracia de encontrarlo, estaría completamente inmersa en la nada, sin siquiera darme cuenta de ello".

Verónica Lara