Duccio, La Majestad (detalle)

Giotto, La matanza de los inocentes

Giotto, La oración para el florecimiento de las varas

Caravaggio, El sacrificio de Isaac

Caravaggio, La vocación de Mateo

 El hombre no puede intuir, ni mucho menos definir, qué significa su libertad. Hasta que, pasando junto a un grupo de gente - serían unas setenta, ochenta, cien personas, todas sentadas -, oigo a uno de ellos que está de rodillas hablando y que dice: "Yo soy el camino, la resurrección , la vida".
¡Me quedo totalmente impresionado! ¿Quién es ese hombre que puede decir algo así? ¡Nadie!
Ningún hombre ha podido decir jamás una cosa así, excepto uno; porque sólo Dios puede responder a mi libertad.

Duccio,
La Majestad (detalle)














"Así yo estaré con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo."


"Para mí tu fuiste y eres todo".
Giotto, La última cena