Histórica resolución del Parlamento Europeo
Páginas Digital, 27.11.2007
Por primera vez, el parlamento Europeo ha votado casi por unanimidad (con una abstención y dos votos verdes en contra) una resolución que condena firmemente cualquier acto de violencia contra las comunidades cristianas de todo el mundo.
A pesar de varios intentos de la izquierda para eliminar la palabra “cristianas” del título de la resolución, tras largas negociaciones se llegó a un acuerdo con los partidos liberaldemócratas, de derechas y comunistas. El título de este documento histórico quedó así: “Graves episodios que comprometen la existencia de las comunidades cristianas y de otras comunidades religiosas”.
El texto enumera una larga serie de episodios, acontecidos sobre todo en Asia y África, en los que personas y grupos de creyentes son víctimas, de forma más o menos explícita, de amenazas y discriminaciones. La resolución menciona varios casos sucedidos en Iraq, Turquía, Pakistán, Gaza, Egipto, “deplora” el secuestro del sacerdote católico Giancarlo Bossi en Filipinas y la “dura represión de la Iglesia católica” en Vietnam. Destaca de fomra especial “la gravedad de la situación de las libertades religiosas en la República Popular China, donde las autoridades continúan reprimiendo todas las manifestaciones religiosas”, de forma particular las de la comunidad católica, que ve “cómo muchos de sus miembros y obispos pasan años encarcelados, algunos de los cuales incluso han muerto en prisión”.
El documento recuerda que la UE “defiende los derechos de las comunidades religiosas y la protección de su identidad, en cualquier parte del mundo, además de reconocer y proteger a las minorías religiosas, sin distinción”. En opinión de Mario Mauro, vicepresidente del parlamento Europeo y promotor de la resolución, “la libertad religiosa constituye la carta de presentación para garantizar el respeto a las demás libertades y derechos del hombre”. Mauro considera que con la aprobación de este documento, la Unión Europea expresa “la laicidad del Estado y de sus instituciones”, a las que asigna el deber de “garantizar tales libertades, incluso la de cambiar de credo”.
Gracias a esta aprobación, de ahora en adelante la Comisión Europea deberá prestar una mayor atención a los programas de cooperación y ayuda al desarrollo, que sólo podrán aprobarse si garantizan el respecto al principio de una verdadera libertad religiosa. “Europa, siempre en primera línea de defensa de los derechos de las minorías, no puede seguir ignorando el creciente exterminio de tantos cristianos. Hoy el Parlamento Europeo ha lanzado una gran señal de disponibilidad política y cultural, desmarcándose del integrismo laico del que siempre se ha acusado a Europa”, declara Mauro, quien ha dedicado “este importante resultado a Hrant Dink, el periodista armenio asesinado por defender a las comunidades cristianas en Turquía, que tuve la suerte de conocer el 20 de octubre de 2005 en Estambul, con ocasión del XI Encuentro para el Diálogo con la Iglesia Ortodoxa”.