Mensaje de Julián Carrón
Nuestro querido don Giorgio Pontiggia nos ha dejado. Su entrega total a la educación de los jóvenes siguiendo a Don Giussani quedará siempre para nosotros como un testimonio único.
Son muchos los que hoy lloran la muerte de un padre, de uno que les ha comunicado el significado de la vida. Muchos que no podrán olvidar jamás la pasión que tuvo por cada uno de ellos. ¡Son tantos los que pueden decir que han encontrado a través de él la fe como algo atractivo y grande! En él todas las cosas, hasta su temperamento, nos hablaban de que ser cristianos es ser hombres, sin olvidar ni censurar nada.
Don Giorgio permanecerá para todos nosotros como ejemplo de seguimiento del carisma en las circunstancias actuales de la vida del movimiento. Especialmente en los últimos años, tras la muerte de don Giussani, destacaba su voluntad de identificarse con los pasos que el Espíritu de Cristo nos sigue indicando a cada uno para que se cumpla Su obra en el mundo.
Pedimos a don Giussani que interceda para que se nos conceda la misma pasión que hemos visto en don Giorgio para anunciar y dar a conocer a Cristo al mundo.
Milán, 19 de octubre de 2009. |